Las sesiones duran aproximadamente 2 horas, en las que los primeros 30 minutos se lleva a cabo el relato de vivencia o puesta en común. Un espacio donde compartir vivencias y sentires de manera voluntaria con una explicación del tema de la sesión por parte de la facilitadora. Y ... 90 minutos de danza, en los que la facilitadora explica o muestra cada ejercicio. Danzas individuales, en pareja y en grupo, al principio más activas para luego pasar a la relajación y activación progresiva suave.
Rolando Toro, creador del sistema Biodanza, definió las cinco líneas de vivencia y cómo se transita por cada una de ellas en cada una de las sesiones. Éstas son:
Vitalidad: impulso de vida y alegría de vivir.
Afectividad: Capacidad de crear vínculos sanos, expresar amor, respeto y cuidado.
Creatividad: Innovar en tu vida y resolver problemas de manera original.
Sexualidad: Placer de vivir y plenitud corpórea.
Trascendencia: Conexión con la naturaleza, con el todo y sentimiento de pertenencia a algo mayor.
Son pilares fundamentales la falta de juicio, el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, la progresividad y la escucha del otro.